Sunday, January 27, 2008

Siempre me quedará Paris...




Las gárgolas de Notre-Dame, en París, llevan años mirando la ciudad desde la altura. Es curioso, como algunas presentan una actitud agresiva, mientras otras, muestran un talante pensativo. De entre todas, ésta es una de mis favoritas, parece ensimismada mirando el horizonte, esperando, quizás, que ocurra algo interesante. Me encanta París, sus calles, sus monumentos, su ambiente... Sin lugar a dudas es uno de esos lugares donde pasaría horas y horas perdida, camiando sin rumbo, o sentada en una terraza viendo la gente y el resto de turistas pasar por mi lado. París es una ciudad de ensueño, la ciudad el amor, de las luces. Aun ahora que no creo en el amory que mi vida es más oscura que luminosa, sigo añorando esta ciudad, después de todo...¿quién no volvería a París?

No comments: